Pasacalle

Otra de las manifestaciones costumbristas de la fiesta es el «pasacalle»; cuya finalidad es la de difundir la cultura y el folklore local y regional; significando desde luego como un atractivo turístico. Esta expresión del pueblo consiste en presentar como una especie de serenata a la población en homenaje al «Señor de Animas» para lo cual, los capitanes de plaza en compañía de sus familiares y colaboradores se desplazan por las arterias de la dudad, durante la noche de la víspera, quienes al compás de la banda de guerra, arpa, violín, etc. recorren en grupo por las calles demostrando ante el pueblo canciones y bailes típicos de la zona; asimismo estas comparsas folklóricas se detienen en cada cuadra a fin de bailar y canutar sus amplios repertorios alusivas a la fiesta; el entusiasmo es desbordante y contagiante, donde otras personas también se suman sin distingo alguno a esta manifestación popular; la comitiva siempre está presto en las atenciones, quienes como de costumbre ofrecen el bocadito denominado «once» consistente en biscochuelos o maicillos y su respectivo aperitivo, para luego convidara las personas visitadas y a las que circunstancialmente se encuentran en las calles, que con motivo de la fiesta se hacen presentes. Con relación a la seguridad, reina un ambiente de tranquilidad debido al autocontrol que practican y las autoridades de las diferentes instancias lo toman con mucho respeto y admiración, ya que también forman parte de esta fiesta de carácter religioso social. Acto seguido después de haber cumplido con los diferentes engranajes de la costumbre, los «mayordomos» y sus acompañantes se retiran a sus domicilios a tempranas horas del día siguiente para luego continuar con los quehaceres del proceso de la fiesta.