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Llantacuscca
Una de las costumbres vistosas y atractivas que se realiza en el marco de la fiesta patronal del «Señor de Animas» es el «LLantakuscca», que consiste en preparar y juntar leña con participación del pueblo, para ser utilizada durante el proceso de la fiesta; único en su género a nivel nacional debido a las características especiales que expresan el motivo: así por la mayor movilización del recurso humano, grado de participación de la población y fundamentalmente por la conservación de las costumbres ancestrales; valores de la cultura andina plasmados a través de las diversas manifestaciones sociales, culturales y religiosas. Para cumplir con la actividad, Los «mayordomos» inician los preparativos con debida anticipación, convencidos de su alta responsabilidad y fervor religioso, realizan acciones de propagandización, mediante la prensa escrita, información oral, etc; sumándose a ello la distribución de tarjetas de invitación, en tal sentido el «carguyok» acompañado por personas de su confianza realizan labores de invitación domiciliaria bajo la modalidad de casa por casa; sin distinción alguna, prioritariamente en los centros poblados de Chalhuanca, Pairaca, Chuquinga, Pincahuacho, Jayo, Huarquiza, Laccaicca, Mutca, Lambrama, Chaccarahua, Pauccaraya, Anccoccoayo, Unchiña, etc; extendiéndose este gesto en forma restringida al resto de los pueblos de la Provincia y del Departamento. En cuyo acto la comitiva designada estimula a la población a fin de consumir bebidas de caña, servidos en copas grandes, donde hacen conocer la actividad programada de la fiesta costumbrista «Llantakuscca», que generalmente señalan para un día sábado entre los meses de mayo y junio. Los preparativos para la atención al público lo hacen con mucho esmero y entusiasmo, como la elaboración de decenas de chombas grandes (urpus), chombas medianas (makas) de chicha (ajka) de jora seleccionada, compra de varios quintales de aguardiente de caña, adquisición de productos alimenticios como la papa, maíz, trigo, habas, carne, etc destinados para el almuerzo especial, en cuyas acciones participan las expertas damas en la elaboración de la chicha y preparación de platos típicos. Por otro lado con anticipo de una semana, organizan las diferentes comisiones de atención, entre varones y mujeres teniendo en cuenta sus cualidades, respon¬sabilidad ocupación, grado de instrucción etc. Las comisiones designadas para la atención a los concurrentes son: La de coordinación, de recepción de chicha y caña a la llegada de los asistentes, de recepción en el palco oficial, de cocina, de carpa, música, de recepción de leña (carros, caballos, atados y otros), formar y organizar tarimas de leña, cuidados de caballos sin carga, mientras sean atendidos los participantes, de brindis de chicha y caña a la salida, de disciplina y control, de donaciones de licores, de productos como maíz, papa, habas, trigo, arroz, azúcar, aceite, etc. comisión de servir chicha y comida en el palco oficial, de preparar y organizar la asamblea general, etc Las diversas colaboraciones son anotadas en un cuaderno especial con mucho cuidado y esmero a fin de evitar confusiones y resentimientos que pudieran ocasionar posteriormente; los encargados de las comisiones tienen una labor muy recargada durante las 24 horas del día; quienes al día siguiente son llamados a una reunión a fin de practicar la evaluación correspondiente de la actividad y su comisión; para luego recibir las atenciones pertinentes a mérito de su labor cumplida. Llegado el día señalado, la participación de la población es casi total, excepcionalmente no asisten a esta fiesta costumbrista por razones de fuerza mayor. La leña es traída de diferentes lugares de la población unos conducen en caballos, pollinos, sea en grupos o individualmente, debidamente indumentados y adornados; los caballos son amarrados con cintas multicolores, con una «mascaipacha» que llevan en la cabeza y cara, en el cuello llevan una campanilla llamada «esquela:, la bandera peruana puesta encima de la carga, los participantes jalan con un lazo o soga las cargas de leña, en orden y en fila de uno, la vestimenta de las personas son típicas y de campo, como para llamar la atención del público; otros llevan en vehículos motorizados como: camiones, volquetes, camionetas, tractores, hasta en autos, todos en forma organizada, asimismo, la conducción de la leña lo hacen en carretillas, triciclos, y lo más original en el atado (q'epe) tanto varones como mujeres. En el proceso de la actividad, llama la atención la participación de las mujeres, quienes se organizan por barrios (ayllus), clubes, instituciones, etc disfrazándose con las vestimentas típicas de la zona, generalmente con faldas rojas o rosadas (polleras) blusas del mismo color, sombreros de paño de color negro o café en forma uniforme, en el sentillo de los sombreros llevan ramillete de flores multicolores, ichu, etc. con sandalias (ojotas); cargando la leña en la espalda, en sus vistosas «Ilikilas» multicolores y en forma sincronizada entran al palco oficial, cantando canciones alusivas a la fiesta, siempre conservando lo tradicional de la cultura ancestral. Participan también en esta costumbre del pueblo, las instituciones públicas y privadas, como la Municipalidad Provincial, la subprefectura, sectores de Salud, Agricultura, Transportes, Educación, a través de los centros educativos, la Iglesia por medio de sus representantes (párrocos, madres del convento, organi¬zaciones de base religiosa, la hermandad, etc Coopop. Oficina Zonal de Desarrollo, Poder Judicial, la Beneficencia, Registro Electoral, la Policía Nacional, instituciones sociales, culturales, deportivas, empresas de transportes, cooperativas de transportes, de ahorro y crédito; así como los organismos no gubernamentales existentes en la zona, quienes conducen la leña en sus respectivos vehículos motorizados. En suma, la alegría es grande en esta fiesta, en donde los niños, adolescentes, adultos ancianos varones y mujeres, sean lugareños o extraños, todos sin distindón alguna se confunden y gozan en tomo a esta costumbre tradidonal. Lo original y característico de la actividad de «LIantakusca, está en la atención a los concurrentes a este acto costumbrista, es decir, con mucho esmero y responsabilidad cumplen su misión las diferentes comisiones designadas; partiendo de la premisa de que la fiesta del «Señor» es de todos y no solamente del «carguyok», la alegría es por igual. Una vez conducida la leña al lugar atado durante todo el día, la comisión de recepción de chicha va en alcance a las personas que llegan con leña, hasta una cuadra del palco oficial; cualquiera sea su naturaleza, donde en forma inmediata invitan un vaso mediano de chicha seleccionada y curada, a todos sin excepción, bajo la denominación de «chaquipuiy», que significa quitar la sed de tanta caminata y cansancio, luego se hace presente la comisión de recepción de caña con una o más copas de licor por el mismo motivo, después de estas atenciones, recién empiezan a descargar la leña en la puerta del palco, la misma que es recibida por la comisión receptora de leña, seguidamente es llevada por otra comisión para formar la tarima. Las personas ya libres de los caballos, carros y otros medios de transporte, ingresan al «palco oficial» techado con toldera y retama en un patio amplio, dividido en varios compartimientos, donde ofrecen la atención del almuer¬zo especial según la orden de llegada, luego se sientan indistintamente sin distinción de clase, sexo, credo, cargo, etc; en este sentido no se elitiza ni se diferencia a los asistentes, característica muy sui - géneris, único en su género; es así que en una misma banca se sientan por ejemplo un Presidente de la Región, Gerente, Director de Educación, Salud, Agricultura de la Sub- reglón o funcionarios de mayor jerarquía junto con campesinos, niños, trabajadores de toda índole «la atención es por igual, en las mismas condiciones» no se atiende a nadie más que a otros sean de la zona o extraños. Específicamente la atención en el palco oficial empieza con un vaso mediano de chicha, luego el almuerzo consistente en un plato de sopa llamado chairo (fatache) de maíz entero reventado, papa, haba, olluco, trigo, carne, etc, debidamente condimentado, el segundo consistente en un plato de estofado de carne de ganado vacuno, posteriormente un vaso de caporal grande de chicha; acto seguido los atendidos se retiran para dar acceso a otros asistentes y en la salida le espera otra comisión con una copa grande de caña como acción de despedida; en consecuencia, casi todos salen estimulados por las bebidas y satisfechos por las atenciones brindadas; finalmente después de un tiempo pruden¬cial regresan para participar en la asamblea general, otros se retiran a sus domicilios. A horas 7 p.m. inician la asamblea general, dirigido por la junta directiva de la Institución Matriz del «Señor de Animas», hecho que empieza con el agradecimiento del capitán de plaza por las colaboraciones recibidas en esta actividad costumbrista y al mismo tiempo exhorta e invoca a los concurrentes a fin de estar unidos ante la égida del «Señor», ya que él, como un Ser Supremo constituye el amor, la fe, y la esperanza del pueblo católico. Igualmente en el transcurso de la asamblea, los oferentes en el cabildo ratifican sus decisiones; incluso aparecen nuevos donantes; en síntesis, se produce un ambiente de alegría, comprensión y concluye en una fiesta, donde se divierten todos al compás de la música de arpa, violín y otros, hasta altas horas de la noche.
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