Kuntur Apy

Esta labor consiste en coger al ave andino llamado «kuntur» o cóndor, ave rapiña que cierne a gran altura de la zona, para lo cual, la persona oferente para la fiesta y corrida de toros se encarga de hacer coger dicho animal por intermedio de campesinos expertos que viven en las punas; quienes promueven los preparativos necesarios, iniciando desde luego con el respectivo «pago» a los aukis, apus, considerado como el «Señor» grande e inminente dueño de toda clase de animales de su ámbito. Conforme a la costumbre, los objetos rituales son enterrados en lugares apropiados y escogidos por el «yachaq'» o pongo; es más, con anticipación al hecho en sí, abren un hoyo grande profundo y ancho de forma rectangular, espado que sirve de escenario para maniobrar con facilidad el objetivo trazado; luego se introducen en el hoyo dos o más personas debidamente implementadas, acto seguido la cavidad es tapada a base de palos, ramas de arbusto, ichu, etc. de manera raleada; para ello, sacrifican caballos u otros animales similares, para ser puestos encima de la ramada preparada, carne fresca que sirve de presa para estas aves rapiñas; consumado estas acciones previas, los demás participantes se dividen en pequeños grupos, para luego ubicarse en diferentes lugares, totalmente camuflados y escondidos a fin de que no se de cuenta y sean descubiertos por los ovíparos voraces. Después de varias horas o días de espera estos rapaces debido a su sentido de olfato y vista desarrollada, se posan unas tras -otras, presentándose en forma sucesiva decenas de cóndores entre machos y hembras para devorar de inmediato la presa que se encuentra a la vista; en el conjunto de estos buitres se observa la existencia de un líder, el Rey, el más grande y dominante, conocido como el «q'akan» quien parece mentira inicia a devorar, luego se asoman el resto en forma sincronizada; después de un lapso de tiempo, cuando estos animales están ya satisfechos, en forma rápida y sorprendente, son atrapados por las personas que se encuentran al Interior del hoyo, para luego ser amarrados con sogas de sus patas; cogiendo en esta modalidad dos o tres cóndores, acto seguido los hombres ocultos en la cavidad destapan la ramada, espantando a los animales cogidos y otros; en estas circunstancias salen al descubierto y en forma apresurada los diversos grupos de hombres ocultos y camuflados, fomentando griterío y bulla; armados desde luego con lazos, lanzas, palos machetes, mantas, ponchos y otros para no ser atacados por el resto de las aves enfurecidos; sin embargo en su mayoría se vuelven mansos y no pueden volar ni caminar con facilidad, debido a que sus buches están llenos; de esta manera prestan el auxilio a los autores principales, para luego coger en definitiva a estas aves que se encuentran amarrados con lazos; el toque final se produce cuando los hombres ágiles lo cubren con un poncho o manta, la cabeza de los animales atrapados, luego son cogidos por sus alas con mucho cuidado, amarrándolo de inmediato el pico con cordeles especiales, a fin de evitar accidentes, dado a la voracidad y filudos picos que tienen; una vez, tomados estos animales son transportados a la población en caballos envueltos en una redecilla. Esta actividad costumbrista lo hacen con bastante entusiasmo y fervor religioso, teniendo en cuenta de que el «Kuntur» va dar mayor colorido y pomposidad a la corrida de toros organizados por los capitanes de plaza. La caza del cóndor lo consiguen si hay suerte y buena estrategia en pocos días, de lo contrario la jornada dura hasta siete días. Asimismo los conocedores de este arte afirman, que cuando cogen al «Rey» o líder a la persona que atrapó inicialmente, el auki le succiona el corazón, interpretando en el sentido de «sonq'ccontanaptaron» muriendo lentamente la persona con este mal. En la población durante varios días el «kuntur» se encuentran al cuidado de una comisión especial, quien se encarga de su alimentación a base de came y de esta manera se vuelven mansos. Cabe anotar que estas aves muchas veces mueren en la corrida de toros, otros se salvan ilesos, para luego ser devueltos a su habitat, que es motivo de otra fiesta costumbrista. En resumidas cuentas, el cóndor es un animal de la región, considerado como «Rey de los Andes» y Monarca de las fiestas populares de los pueblos andinos.